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Comenzó la Cumbre Social
por la Integración de los Pueblos
Derechos sociales y del trabajo, agricultura autosuficiente,
medio ambiente, agua, militarización, impunidad, ciudadanía.
Son muchas las demandas que serán tratadas durante la Cumbre
Social por la Integración de los Pueblos, que tiene lugar en
Cochabamba, Bolivia, reuniendo a cientos de representantes de
movimientos sociales de varios países de América del Sur.
Todos estos asuntos serán debatidos mientras paralelamente
tiene lugar la reunión de Presidentes de la Comunidad
Sudamericana de Naciones.
Todos los temas estarán distribuidos en cinco grupos
temáticos: recursos naturales, agua, tierra; agenda social
(que incluye temas como salud, educación, trabajo, migraciones
y seguridad social); democracia y militarización (incluyendo
los temas sobre derechos humanos, violencia e impunidad);
energía; y pueblos indígenas.
"En la actualidad, los países de América del Sur cuentan con
una soberanía formal, pero baja autonomía real, pues dependen
de los mercados internacionales para vender sus productos
básicos. Son las organizaciones de crédito que definen su
política económica y las bolsas extranjeras fijan el precio de
sus materias primas", afirma el texto de presentación del
encuentro. Destacando, así, que el único camino que queda para
todos los países en esta situación es la unión y la
articulación entre ellos para que sea posible establecer una
instancia política común.
De acuerdo con lo que afirma Antonio Duran, representante del
Consejo de Defensa de la Cuenca del Río Pilcomayo, una de las
muchas organizaciones que ayudaron a formular la programación
del evento, la expectativa es que esta cumbre sea de gran
relevancia para todos los sectores. Para muchos, el encuentro
podrá definir y traer a la superficie todos los problemas,
preocupaciones, crisis y posibles soluciones para una región
rica, pero que todavía expresa considerables desigualdades
sociales. Se trata, afirman los organizadores del evento, de
un momento especial donde será reflejada la realidad de una
región que contabiliza más de 376 millones de habitantes.
Y cuando el asunto es la integración, reafirmar y ejercer la
soberanía de los países de América del Sur es el primer paso a
ser dado, según la Alianza Social y el Movimiento Boliviano
por la Soberanía e Integración de los Pueblos. "En el mundo
del siglo XXI no caben opciones soberanas para los países
pequeños, los cuales tienen dos opciones: o construir con sus
iguales espacios mayores que por su tamaño sean capaces de
aspirar a la soberanía en el siglo que comienza, o el destino
de quedarse como vasallos serviles de Estados Unidos",
resalta.
La opción de la integración también es defendida por varios
investigadores. Eduardo Gudynas, por ejemplo, del Centro
Latinoamericano de Ecología Social de Uruguay, afirma que "la
recuperación de la autonomía de las naciones semi anulada por
el neoliberalismo pasa necesariamente pela coordinación
regional efectiva, esto teniendo en cuenta los aspectos de la
política, de la producción y de la macro-economía".
Todos los movimientos presentes en la Cumbre de Cochabamba
están de acuerdo en que la soberanía y autonomía de cualquier
nación no pasa por los acuerdos propuestos por el Área de
Libre Comercio de América y por los Tratados de Libre
Comercio. Ejemplos ya vistos en México, con la firma del
Nafta, muestran que este modelo no es lo ideal para satisfacer
los anhelos de desarrollo social, económico y, sobre todo
humano, de una región que congrega a casi 380 millones de
habitantes.
6 diciembre 2007, basado en reportes de
IntegracionSolidaria.org y
Adital.com.br
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